Un año después… ¿sigue subiendo la factura de la luz en verano?

Un año después… ¿sigue subiendo la factura de la luz en verano?

El verano pasado analizamos por qué la factura de la luz suele subir cuando llegan las altas temperaturas. Un año después, la situación apenas ha cambiado: el calor continúa teniendo un impacto directo en el consumo eléctrico, tanto en empresas como en hogares.

Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas. Cuando los termómetros se disparan, aumenta el uso de los sistemas de climatización y refrigeración y, con él, la demanda de electricidad. En las empresas, donde estos equipos suelen funcionar durante largas jornadas o en grandes superficies, este incremento puede traducirse en un aumento significativo de los costes energéticos. En los hogares, aunque el efecto suele ser menor, también acaba reflejándose en la factura.

Para reducir ese impacto, conviene aplicar medidas de eficiencia energética como mantener una temperatura de climatización adecuada, realizar un mantenimiento periódico de los equipos, optimizar el aislamiento de los edificios y aprovechar la ventilación natural durante las horas más frescas. En el ámbito doméstico, acciones tan sencillas como bajar las persianas o utilizar toldos durante las horas de mayor calor también contribuyen a reducir el consumo.

Además, la climatización no es el único factor que influye en el incremento de la demanda eléctrica. Equipos de refrigeración, procesos industriales y otros sistemas eléctricos necesitan un mayor esfuerzo durante los meses más calurosos. En los hogares, electrodomésticos como frigoríficos y congeladores también incrementan su consumo cuando aumenta la temperatura ambiente.

Por ello, es habitual que la factura eléctrica aumente en verano. Sin embargo, la clave está en distinguir qué parte de ese incremento responde al mayor consumo y cuál puede deberse a unas condiciones de contratación que ya no resultan competitivas.

Revisar periódicamente la tarifa eléctrica sigue siendo una de las mejores formas de evitar costes innecesarios. Para ello, la plataforma de OIIO pone a disposición de sus usuarios un asesor energético digital que analiza cada caso de forma personalizada, identifica la tarifa más adecuada y gestiona automáticamente los cambios de contrato cuando es necesario, además de ofrecer herramientas para controlar y optimizar el consumo energético.

En el caso de las empresas, OIIO complementa este servicio con estrategias de compra inteligente de energía, una solución específica que permite optimizar el coste de la electricidad en función de las necesidades y el perfil de consumo de cada negocio. Porque el calor es inevitable, pero pagar de más por la energía no tiene por qué serlo.